• Ingo Bäder Von Riegen

"LA ACTUALIDAD DEL MACROSISTEMA ECONÓMICO Y SUS CONSECUENCIAS EN EL PEQUEÑO COMERCIO"

Ingo Bäder Von Riegen, Psicólogo y miembro acreditado de Oxigeme.

Actualmente se habla de Coronavirus, pero no deja de ser un problema holístico de un sistema enfermo que ha olvidado su origen y esto lo vemos reflejado con la muerte de los barrios y pueblos, el aislamiento social que sufre la gente y sus relaciones superficiales, la alarmante fijación a las nuevas tecnologías, la inseguridad ciudadana, la insatisfacción generalizada, el sentimiento de injusticia y de ser engañados, la afección a la clase política, del fin de los recursos del plantea y la desaparición de un elemento tan importante por su función integradora del tejido social, como es el pequeño comercio y con todo ello, todos de una forma más o menos consciente sabemos que no vamos por el buen camino y el final no se perfila muy positivo. No puedo decir que sea especialmente el pequeño comercio o el autónomo el que más lo padece, al ser un problema multinivel, y restringirme a este, seria mirarlo con una perspectiva reduccionista y limitante, pero es el sector que voy a abordar como punto de partida para explicar la matriz del problema de una forma lo más sencilla posible.

Mi formación como psicólogo, trabajar con el Dr. Almendro y el estudio de su libro la Psicología del Caos me han permitido adentrar en conceptos y visiones sobre la Teoría del Caos (TC) de Ilya Prigogine, que es “la rama de las matemáticas, la física y otras ciencias (biología, meteorología, economía, entre otra), que trata ciertos tipos de sistemas complejos y sistemas dinámicos no lineales muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales. Pequeñas variaciones en dichas condiciones iniciales pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, imposibilitando la predicción a largo plazo” y la teoría General de Sistemas (TGS) de Von Bertalanffy que es “el estudio interdisciplinario de los sistemas en general. Su propósito es estudiar los principios aplicables a los sistemas en cualquier nivel en todos los campos de la investigación. ​ Un sistema se define como una entidad con límites y con partes interrelacionadas e interdependientes cuya suma es mayor a la suma de sus partes”. Estos conceptos en el mundo de la economía se introdujeron en la década de los 70-80 y ahora han vuelto a resurgir con fuerza por su interés (Cars Hommes), especialmente para venderlo cara a la formación de directivos, gestores, personal intermedio y todo tipo de individuos que quieran progresar en el mundo de los negocios, especialmente a las grandes corporaciones por su capacidad económica para sufragar costes que comportan los equipos profesionales que se dedican a la analítica y sus logaritmos o Big data que intentan predecir el comportamiento de los sistemas. Como vemos ambas teorías se utilizadas cada vez más en el mundo de la economía, pero manteniendo la misma lógica del paradigma conductual, es decir, intentar “controlar” al máximo lo que se conoce como el actual ambiente VUCA, es decir volátil, incierto, complejo y ambiguo, para convertirlo en lo posible en predecible, estable, y rentable para la economía.

Al afrontar en el campo psicoterapéutico desde estas perspectivas he podido comprender la complejidad del Ser Humano y darles una solución a sus problemas de forma efectiva y real. Por otra parte, mi conocimiento y experiencia con los diferentes sectores económicos y sus problemáticas, me ha permitido aunar ambas experiencias y desgranar de forma profunda el funcionamiento desde los microsistemas, subsistemas, sistemas, suprasistemas y macrosistemas en sus diferentes niveles, desvelando la raíz del problema que afecta al pequeño comercio como su afectación a los demás niveles.

Emergiendo desde la parte más primaria y desde los albores de la humanidad, el ser humano, ha funcionado con el mismo patrón o fractal anímico-conductual como núcleo atractor (objetivo o finalidad del sistema) que es la “Codicia” (forma manifiesta de una necesidad de poder o control desmesurado) por el cual los demás elementos del sistema giran y son atraídos funcionalmente. Recordemos que la necesidad de poder no deja de ser una proyección de una necesidad instintiva de todo Ser Vivo como sistema para controlar y manipular el entorno como intento adaptativo de supervivencia.

. El ser humano, como ser vivo relacional es creador y originalmente núcleo de sistemas más complejos o suprasistemas, a través de sistemas o subsistemas que orbitan a su alrededor, como son el sociocultural para el intercambio y transmisión de creencias y valores, el político para su administración y regulación, el económico como medio de intercambio y el ecológico, entendido como la gestión de los recursos naturales necesarios para vivir, formando todos ellos un Holosistema o totalidad. La totalidad, en su principio de conservación tiende funcionalmente a mantener su identidad (Entropia).

Puedo entender al patrón o fractal de “Codicia” en el sistema capitalista-liberal actual justificado como la necesidad de crecimiento continuo que tiene este sistema económico para sostenerse, pero hemos de reconocer que esta dinámica es totalmente caduca, limitante y fantasiosa, debido que los recursos humanos, ecológicos, energéticos y materiales son finitos, ¡se están acabando! La única opción que le queda al actual sistema macroeconómico es constituirse como economía vertical, es decir y esto es muy importante, absorber otros recursos generados (la competencia) o generar de ficticios, con ello se está creando una concentración de poder de las megacorporaciones como nos advierte el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el artículo de Andy Robison en la Vanguardia (04/04/2019) que suponen un verdadero peligro para el futuro de las libertades individuales, colectivas y el declive ecológico.

Aquí viene lo interesante, y es saber dónde se ha quedado el pequeño comercio en todo este sistema. Lo que ha pasado es que el sistema macroeconómico y a través del principio de Equipotencialidad, es cuando el suprasistema trasciende al sistema y para mantener su finalidad inicial puede que una de las partes asuma funciones de las extinguidas o no útiles para sus metas. Es decir, ha generado un suprasistema desplazando y/o eliminando elementos (pequeño comercio y/o autónomos) de su propio sistema, que ya no les son útiles y hasta opuesto en la consecución de su finalidad y como el núcleo inicial del suprasistema era el Humano, este ha quedado como un subsistema subordinado con los otros subsistemas a la inercia del nuevo núcleo (macroeconomía). Para reconocer esta subordinación de los siguientes subsistemas daré ciertos ejemplos; El sistema político, aupado y financiado por las grandes empresas, aprueba políticas laborales que fluctúan entre el binomio empresa-trabajador, con el ideario de macroempresa y su mano laboral, aquí los sindicatos también juegan un papel importante en el mantenimiento de este ideario y su aceptación no-critica (Csikszentmihalyi, 2003), sin percibir ni reconocer en los autónomos y el pequeño comercio su papel de dinamizador y equilibrador social, aquí podemos ver las conocidas puertas giratorias de los políticos con las grandes empresas. Fiscales; “las grandes empresas pagan 11 puntos menos de impuesto de sociedad que las pequeñas” (EDeconomiaDigital), legales y normativos, aprobándose medidas que solo benefician a las grandes fortunas o a la masa laboral que entran en una dualidad excluyente, unas porque son las que tienen capacidad operativa y económica para transgredirlas o llevarlas a cabo y les permiten un mayor control de los individuos y a los otros por que entran en este juego que solo beneficia a las grandes empresas que pueden sostener los costes; La LOPD “ley de protección de datos” cuando se venden información masivamente en la red. El control financiero, a través de la desaparición y limitación del papel moneda, cuando hay paraísos fiscales contra las que no se aplica ninguna ley preventiva. El sistema sociocultural, con tendencias, creencias, valores y necesidades marcadas por las 5 grandes digitales (GAFAM) y sus Big Data, inundando de información a los usuarios para beneficio de las grandes corporaciones, programando futuras tendencias culturales y sociales como estamos viendo. El sistema ecológico con su imparable sobreexplotación y finalmente el sistema humano que, si miramos fríamente y con cierta distancia, se puede reconocer en las dinámicas humanas actuales, enganchados al consumismo de la era digital con su mercado de compra-venta de datos y publicidad, el paralelismo al proceso productivo de las gallinas ponedoras que estaban con luz las 24 horas para que no dejasen de poner huevos. El ser humano ha quedado como simple elemento para mantener al sistema macroeconómico, es decir un producto al que succionar sus recursos vitales para beneficio del suprasistema.

Atendiendo a lo escrito, podemos comprender con los principios de la Teoría de Sistemas que, en el suprasistema económico las estructuras funcionales y dinámicas internas van cambiado los elementos constituyentes para mantenerse y alcanzar su objetivo, aniquilando de forma sutil aquellos propios que les suponen una interferencia o resistencia para alcanzarlo. Y aquí entra en juego la desaparición de las economías tradicionales que mantenían el tejido social de las ciudades (Polis), pueblos o barrios con sus valores culturales, espacios socio-culturales donde el individuo se relacionaba y vinculaba con una consciencia colectiva, el mantenimiento de una autonomía económica y horizontal a través del pequeño comercio y/o autónomos, una moneda física (antiguamente el oro y plata) como símbolo de libertad económica, al tener un valor Per se y no haber control del estado ni los bancos de las transacciones y sobre todo la mayor capacidad de conectar con la consciencia personal para formarnos como individuos libres, críticos y reflexivos. Todos estos elementos son los grandes enemigos de la economía actual.

Con este artículo no digo nada nuevo, pero sí creo desgranar vagamente algo semejante a un esquema sobre el funcionamiento de los sistemas económico, social, político y humano desde la Teoría del caos y la Teoría General de Sistemas para entender la pérdida rápida y preocupante del pequeño comercio como síntoma de la perdida de nuestra libertad, piedra angular de una economía horizontal e igualitaria y donde nos ha llevado globalmente este sistema que se apoya en el pilar equivocado que es el económico. Hemos de ser conscientes que la tendencia de todo suprasistema es la perpetuación y resistirse al cambio, evolucionando hacia patrones o fractales más complejos y a la vez más difícil de salir de ellos, para mantenerse y no haya posibilidad de que el elemento humano en su proceso autoorganizativo asuma su lugar. Hemos de tomar consciencia que necesita que los individuos estemos apáticos, dormidos, distraídos, fragmentados, sin fuerza anímica, sin recursos económicos (allí la importancia de tenernos endeudados todo el día), sin tiempo personal para pensar y reflexionar como estrategia para impedir la transformación vital y evolutiva en la que esta inconscientemente inmerso el ser humano como especie. Este es un problema sistémico, multinivel y global.

Ahora viene lo interesante y esperanzador es que estas mismas teorías nos enseñan el camino para revertir la situación y los retos o dificultades que podemos encontrar que no son pocas ya que requieren de voluntad, claridad, unidad y sacrificio. El pequeño comercio, es decir las personas que lo regentan, hemos de hacer un cambio radical en nuestra percepción de la realidad y sus soluciones. Nos podemos encontrar con problemas particulares de cada comercio como son, la falta de formación y capacidades de habilidades transversales por parte del profesional, los recursos económicos para actualizarse, las variables externas de cada barrio o pueblo, etc. Después nos encontramos con problemas más específicos de cada sector, a falta de personal profesional, normativas, etc. Y finalmente las problemáticas multisectoriales o estructurales del sistema que son las actuales y que repaso en este escrito. Aquí es donde los gremios profesionales tienen que recuperar su papel cooperativo y de unidad sectorial para dar soluciones efectivas a estos tres niveles de retos que se puede encontrar el profesional y la urgencia de llevar a cabo estrategias conjuntas, colaborativas y con una visión holística, con otros gremios, asociaciones (vecinales, consumidores, sociales, etc.) y organizaciones, para dar respuesta a las necesidades sociales y multisectoriales para hacer frente a la situación global actual y un cambio en sus políticas.

La ONU, en su última recomendación, ya ha hecho un llamamiento a los consumidores y productores a favor de otros sistemas de producción ganadera y agrícola como es la extensiva vs la intensiva, por el deterioro de los recursos ambientales y su impacto que conllevan. Se ha de Informar y sensibilizar al consumidor de la importancia del pequeño comercio y/o del autónomo como valor vital del tejido social en un sistema equilibrado, la necesidad de la compra y utilización de la tienda, comercio o servicios del barrio o pueblo, de productos artesanos y/o ecológicos, de la repercusión directa o indirectamente en un bienestar psico-social y devolviéndole la corresponsabilidad como consumidor y sobre todo como individuo, recordándole de que cada acto de compra tiene unas consecuencias en su entorno y su futuro.. y como persona activa y creadora que es, tiene el poder para modificar, cambiar y volver a resituarse en el centro social de una forma equilibrada.

Mientras busquemos lo más barato y lo más cómodo, estaremos potenciando este desastre, son patrones que se repiten en ambos sistema (económico-humano) y en este caso son de tendencia destructiva, ya que el primero, él económico, es a costa del sacrificio de otro, generando desequilibrios y lo más cómodo, se basa en una dinámica cósmica del mínimo desgaste energético, pero en el ámbito económico se ha explotado, creando necesidades ficticias de respuestas instintivas y reactivas (y eso lo sabe muy bien la neurociencia) para que no tengamos el tiempo físico, emocional y psíquico para nosotros mismos. Este tipo de economía se rige por la aglutinación de recursos o referencias que muchas veces también tienen un precio social, económico y personal del que somos inconscientes.

Recordemos a las personas el principio de Sinergia, indicando que Todo cambio en alguna de las partes afecta a todas las demás y en ocasiones al sistema completo o Holosistema, dándonos la capacidad y el poder de revertir esta dinámica actual destructiva y yo diría suicida. Este cambio se regiría por el principio de la morfogénesis que describe la tendencia al cambio o crisis en todo sistema vivo dada su naturaleza autorreguladora para alcanzar un vórtice bifurcativo, que produce el resurgir de un nuevo orden funcional del sistema al transcender antiguos patrones limitantes, como son la codicia, la necesidad de poder y de control, sustituyéndolos por unos nuevos de igualdad, cooperación, bienestar psico-social, tolerancia y sostenibilidad, dando un salto evolutivo al Ser humano en la forma de relacionarse con el entorno y el planeta-cosmos.

Únicamente recuperando nuestra capacidad de apoderamiento y exigirnos primero un cambio en nosotros mismos en todos los niveles, personales, social y laboral. Haciendo un especial llamamiento a los autónomos o pequeños comercios, apelando a profesionalizarse, formarse, pero también volver a los gremios y unirse multisectorialmente, recuperar la vida de los barrios colaborando con los diferentes comercios, sensibilizar e informar a la gente del barrio y clientes de la urgencia del problema. Si se llevan a cabo estas estrategias irán quitando fuerza a la dinámica actual y reforzando de nuevas, impidiendo fijar o consolidar la reagrupación de recursos o centralización de poderes económicos. Al ir recuperando esta fuerza transversal y devolver el protagonismo al individuo como núcleo del sistema y reconocer con humildad nuestro lugar en el macrosistema cósmico al que pertenecemos, nos permitirá efectuar una transformación equilibradora para el futuro bienestar de nuestros hijos y del planeta